Lote de almendras seleccionadas, deshidratadas mediante técnicas clásicas del siglo XVIII. Ideales para largas caminatas, con un alto valor calórico y empaque hermético en recipiente de cuero que preserva su frescura y evita la humedad.
Registro documental de los alimentos compactos que sostuvieron las travesías del siglo XVIII.
Almendras y nueces tostadas, fuente calórica esencial para jornadas de hasta 30 km.
Ver detalle →Rodajas de manzana y pera secadas al sol, técnica preindustrial de conservación.
Ver detalle →Recipientes de cuero cosido con cera de abeja, barrera contra la humedad del camino.
Ver detalle →Semillas de calabaza y girasol, ligeras y ricas en grasas para largas expediciones.
Ver detalle →Pasta de almendras machacadas con sal, precursora del moderno trail mix.
Ver detalle →Mapa de rutas con anotaciones sobre puntos de abastecimiento de nueces y fruta seca.
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